
La humedad es uno de los problemas más frecuentes en el mantenimiento de la casa. Se pueden distinguir tres tipos de humedad: la que penetra desde el exterior, la que asciende desde el suelo o la debida a la condensación. El origen de la primera clase de humedad está a menudo en deficiencias del aislamiento, pero este es un problema que afecta a la estructura de la casa y generalmente no se puede hacer nada.
El constructor puede haber utilizado poliestireno o espumas de poliuretano, materiales eficaces pero que se convierten en contaminantes tras la vida útil del edificio. En su lugar podría haber recurrido al corcho, la arlita o el cáñamo, materiales naturales muy aislantes que son las mejores opciones para las obras nuevas. De todos modos no es aconsejable sustituir los materiales perjudiciales porque resulta muy costoso y porque no son reciclables. En cuanto a la humedad que asciende desde el suelo y que afecta a la planta situada sobre el terreno, en la mayoría de los casos requiere la intervención de profesionales que reparen la banda cortahumedades impermeable que todo edificio debe tener. Generalmente optarán por inyectar silicona hidrófuga, que emite vapores tóxicos durante unas horas, por lo que conviene desalojar la casa unos días.
Una vez que la humedad ha aparecido en casa se puede atacar desde el exterior o desde el interior. La humedad más frecuente es la que afecta a los techos y suele solucionarse reparando las tejas y baldosas dañadas, o colocando telas asfálticas, de polietileno o de caucho sintético, materiales todos derivados del petróleo.
Cuando el problema no es el tejado, el origen de la humedad puede estar en los canalones y bajantes del edificio en mal estado, en desconchones en las paredes o en el goteo a través de ventanas. Además de realizar las reparaciones necesarias se pueden tratar las paredes exteriores del edificio con hidrofugantes, unas disoluciones que impiden la penetración del agua. En el mercado existen productos de este tipo con la etiqueta ecológica europea. No son totalmente inocuos, pero en comparación con el resto de la oferta contienen menos ingredientes peligrosos para el entorno.
Ventilación
Desde dentro de la casa se pueden tomar varias medidas para evitar las humedades. La primera de ellas mantener una buena ventilación y colocar extractores si es necesario para evitar la condensación, sobre todo en el baño y en la cocina. Puede ser una buena idea utilizar un aparato deshumidificador para rebajar la humedad en el ambiente y en las paredes antes de proceder a una reforma.
La mejor opción para frenar la humedad es forrar la pared con paneles de corcho o madera, si es posible de procedencia ecológica. Además existen pinturas acrílicas y vinílicas con ingredientes fungicidas para evitar la humedad y sus consecuencias. Pero estas pinturas, además de ser derivadas de la industria del petróleo, contienen metales pesados como el mercurio o el plomo y emiten compuestos orgánicos volátiles. En el mercado se pueden encontrar pinturas acrílicas y vinílicas con etiqueta ecológica europea, que garantiza un uso menor de sustancias peligrosas.
DIRECCIONES DE INTERÉS
• CORCHO — Hermano Berná. Tel. 972 46 07 19. Girona. — Biollar. Tel. 964 692 484. Castellón. — Ecosuro. Tel. 964 66 66 08. Castellón. — Cirsa. Tel. 914680131. Murcia.
• HIDROFUGANTES —Thoro System Products. Tel. 93 487 01 68. Barcelona.
• PINTURA ACRÍLICA —Industrial Química Parrot. Tel. 93 307 16 00. Barcelona.
• LÁMINAS Y SELLADORES DE CAUCHO —Giscosa. Tel. 93 205 71 12. Barcelona. —Welaan. welaansa@nexo.es —Pace Hispania. Tel. 981 60.76.50. La Coruña. —Comercial Versalles. Tel. 91 450 23 45. Madrid. Etiquetas: Hogar, Trucos domésticos |